tag:blogger.com,1999:blog-7091505863460285627.post-28560244849046742982008-06-20T12:55:00.003-03:002008-06-20T13:05:40.008-03:002008-06-20T13:05:40.008-03:00Los responsables del hambre<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_z1BLgx6ha6s/SFvVDsYNF2I/AAAAAAAAAAk/sWxn7ceSM4w/s1600-h/leche_dyn_1.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_z1BLgx6ha6s/SFvVDsYNF2I/AAAAAAAAAAk/sWxn7ceSM4w/s400/leche_dyn_1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213995253040486242" /></a><br /><span class="dropcaps">P</span>ocas imágenes indignan más que la de un camión derramando cientos de miles de litros de leche al costado de una ruta. Pero la indignación crece aún más cuando los responsables de ese derramamiento se jactan de ser el pueblo, o de trabajar para él.<br /><span id="fullpost"><br />Por un lado están los señores dueños de la tierra en Argentina, y por el otro el gobierno nacional. Ni unos ni otros hacen lo mejor para el pueblo, sino que tratan de demostrar quién es el más fuerte en esta contienda de poder.<br /><br />De parte de la Sociedad Rural Argentina (SRA) no se podía esperar otra cosa, ya que históricamente representó a la vieja oligarquía terrateniente y sus intereses. No se conforma con las estupendas ganancias logradas a costa del esfuerzo de todo el país.<br /><br />La SRA defiende a los 936 dueños de más de 35 millones de hectáreas, es decir, casi el total de la superficie cultivable (según el Censo Agropecuario 2002).<br /><br />Lo que llama un poco la atención es la postura de la Federación Agraria Argentina (FAA) quien, supuestamente, defiende los intereses de los pequeños y medianos productores. ¿No debería la FAA reclamar tierras, poner límites a la extensión de los latifundios, recuperar suelo extranjerizado? ¿No debería limitar la expansión de la sojización, que destruye la tierra, que deforesta, que erradica otros cultivos importantes? ¿Por qué no cuestiona el lugar que ocupan Cargill, Monsanto, Dreyfus, etcétera, empresas que se llevan la porción más grande de la torta del agro?<br /><br />Sin dudas el conflicto del campo está generando problemas de diversa índole en el país, como el desabastecimiento, el aumento de precios y demás, y sin embargo el gobierno, en vez de solucionar los problemas de raíz toma la bandera de las retenciones y la quiere plantar en un terreno que lo declare ganador indiscutido de la disputa.<br /><br />¿No debería el gobierno nacionalizar el comercio exterior de granos y carnes, promover créditos baratos y subsidios a los pequeños productores, reforestar las superficies devastadas por la sojización?<br /><br />Hoy, quienes hacen sonar sus cacerolas de primera marca y las bocinas de sus 4x4, y cortan las rutas con sus maquinarias de 300 mil dólares cada una, quieren hacer creer que el campo es uno sólo, que el campo es el pueblo, que el campo es el motor de la nación, y la verdad es que nada está más lejos de eso.<br /><br />El Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero da un ejemplo más que claro: “Sólo por arrendar 300 hectáreas el propietario recibe un ingreso parásito (sin invertir ni arriesgar un solo peso) de 180.000 dólares o unos 570.000 pesos por ciclo sojero. Esa descomunal masa de dinero, imposible de obtener en cualquier otra actividad productiva -y ese es el diseño multinacional para paralizar nuestra reindustrialización- no se destina a mano de obra, ni inversiones productivas, a excepción de algunas cosechadoras o maquinarias importadas de altísimo costo y muchas veces renovadas innecesariamente, sólo por poseer la máquina ’0 km’.<br /><br />“Sí se invierte en varias camionetas 4x4 por familia (hasta 6-7 en algunas), en casas suntuarias, en edificios de renta y en gatos finos que ahora hacen su aparición en las localidades de la cuenca sojera, para beneplácito de los productores. Por el contrario, los capataces son echados, indemnizados y transformados en contratistas cuentapropistas con lo cual el terrateniente dispone de las labores sin arriesgar un solo peso, sin incluir costo social alguno y sin tener que poseer un parque de herramientas de alto costo y nivel de mantenimiento, que lo obligaría a tener mano de obra permanente.<br /><br />“A eso se suma que la mayoría no paga impuestos o lo hace por actividad ganadera y no agrícola, con tasas irrisorias de impuesto inmobiliario, y que las multinacionales exportadoras pagan impuestos en función de declaración jurada, se comprenderá que la sojización deja muy poca riqueza real, valor agregado productivo en la sociedad argentina.<br /><br />“A su vez, los trabajadores rurales son echados sin indemnización y contratados en negro cuando se los necesita, muy poco tiempo por cierto. El hecho que las dos terceras partes de los trabajadores vinculados a la sojización trabajen en negro, tiene que ver a su vez con las necesidades un negocio que evade impuestos o se realiza mayoritariamente en negro. De allí la necesidad casi imperiosa para la economía nacional, de apropiarse de esa renta suntuaria e ilegítima en beneficio de la nación”.<br /></span>Leonardo Santillánhttp://www.blogger.com/profile/01609525275293009706noreply@blogger.com2